Los peces, cómo son y cómo se comportan

Aunque todos sabemos qué es un pez, en este capítulo te hablaré un poquito acerca de su anatómía y morfología, su sistema sensorial y sus pautas de comportamiento y reproductivas.

Un pez es un animal vertebrado, que respira tomando el oxígeno del agua a través de las branquias. No tienen capacidad de regular su temperatura corporal, por lo que esta depende de la del medio en el que viven. Su piel suele estar recubierta por escamas, las cuales le sirven de protección.

Las aletas

Las utilizan para mantener la estabilidad dentro del agua y como medio de propulsión. Podemos identificar dos grupos de aletas:

  • Las aletas pares: que se corresponden con los miembros superiores del resto de los vertebrados. Están situadas simétricamente a cada lado del cuerpo y son las aletas ventrales o pélvicas, y las aletas pectorales.
  • Las aletas impares: únicas en el cuerpo del pez y son la dorsal, anal y caudal.

En algunas especies se encuentran sobredimensionadas, frecuentemente en los machos, con el objetivo de atraer a la hembra para reproducirse.

Las escamas

Las escamas cubren el cuerpo de los peces y sirven para brindarles protección ante sus depredadores. Hay especies que carecen de escamas y otras que han sustituido estas por una coraza de placas óseas.

El tegumento

Cubriendo la piel, los peces también disponen de una mucosa que les protege de los agentes patógenos. Esta mucosa es especialmente sensible y pueden perderla con facilidad, dejando al animal expuesto a infecciones.

Esta mucosa actúa como una membrana semipermeable, que permite el paso de las moléculas de agua y no permite el paso de otras sustancias como las moléculas de sal.

El tegumento es utilizado por los peces para realizar sus funciones de osmoregulación. Los peces de agua dulce, que son los que trataré en esta guía, poseen más concentración de sales que el medio en el que viven. Esto provoca que las moléculas de agua pasen continuamente al animal a través del tegumento. Para poder mantener el equilibrio osmótico, no beberán agua, y excretarán grandes cantidades de orina.

Esta función de osmoregulación es muy importante, ya que cada especie de pez está adaptada a unas condiciones del medio determinadas. Hay especies adaptadas a aguas blandas, con bajo contenido de sales y especies adaptadas a aguas duras. Será fundamental mantener los parámetros del agua de nuestro acuario en los rangos apropiados para las especies que cuidemos.

La respiración

Los peces respiran a través de las branquias, que son órganos formados por láminas repletas de vasos sanguíneos, a través de las cuales extraen el oxígeno del agua. Las branquias están protegidas por los opérculos, los cuales se abren y se cierran rítmicamente para permitir el paso del agua.

Hay varias especies que viven en aguas muy poco oxigenadas, como los belóntidos y algunos peces gato que han desarrollado órganos que les permiten extraer el oxígeno directamente del aire.

El sistema digestivo

La boca ha evolucionado para adaptarse a los hábitos alimenticios de cada especie. De esta manera analizando su tamaño, su forma y posición podemos obtener información de los mismos. Aquellos que tienen la boca situada en la parte superior buscarán el alimento junto a la superficie del agua, mientras que los que tienen la boca situada en la parte inferior lo buscarán en el sustrato. Si han desarrollado dientes, probablemente se trate de un animal carnívoro, etc.

El intestino es más corto en los carnívoros que en los hervívoros. Los excrementos sólidos son evacuados por el ano y los líquidos a través de las branquias y los riñones.

Los peces también poseen un órgano llamado vejiga natatoria, que les permite mantener la flotabilidad.

Los sentidos

Estos animales perciben el medio a través de sus órganos sensoriales, que son:

  • Los ojos: generalmente están situados a ambos lados de la cabeza, esto reduce su visión binocular, aunque les otorga un campo visual de 300º. Los peces distinguen muy bien los colores. Existen especies de peces adaptados a zonas profundas y con poca visibilidad que han desarrollado grandes ojos. También hay algunas especies que habitan zonas totalmente oscuras que carecen de ellos.
  • Oído interno: lo utilizan para percibir los sonidos y como órgano que les proporciona el equilibrio. Los peces suelen tener un oído muy desarrollado.
  • Línea lateral: sus células sensoriales les permite detectar las ondas de presión que se transmiten por el agua. Este es su principal órgano de orientación y de detección y les facilita detectar la presencia de otros animales u objetos en el agua.
  • Sensores olfativos y degustativos: ubicados en las fosas nasales, boca y bárbulas. Estas últimas además, están provistas de papilas sensoriales que les permite obtener una imagen espacial del medio que les rodea.

La reproducción

Para reproducirse, los peces han desarrollado distintas estrategias según la especie. Así pues, tenemos:

  • Peces ovíparos: ponen huevos que, tras un proceso de fecundación interna, se desarrollarán fuera del cuerpo materno.
  • Peces ovulíparos: ponen huevos no fecundados y necesitan fecundación externa para desarrollarse.
  • Peces ovovivíparos: los huevos son fecundados y se desarrollan en el interior de la madre, aunque no son alimentados por esta, sino por sus propias reservas. Una vez eclosionan son expulsados del cuerpo materno.

En cuanto al cuidado y cría de la prole, dependiendo de la especie veremos diferentes pautas de comportamiento, ya que hay peces que cuidarán de su prole y otras que los abandonarán nada más nacer.

Pautas de comportamiento

Comportamiento gregario

Los peces se agrupan en grandes manadas o en pequeños cardúmenes. Esta estrategia defensiva les permite defenderse de los posibles depredadores ya que a estos les resulta más difícil centrar su atención en un objetivo concreto.

Los peces de cardumen, viven en grupos más o menos grandes y se reunen en grupo cuando se sienten amenazados. Otros peces, como por ejemplo los guppys, son sociables y viven en grupos dispersos.

Comportamiento territorial

Los peces que tienen comportamiento territorial establecen territorios, los cuales defenderán temporal o permanentemente. La mayoría de las especies que mantenemos en el acuario defenderán su territorio únicamente durante el proceso reproductivo: cortejo, apareamiento y cría.

Cuando introducimos una especie con comportamiento territorial en nuestro acuario tenemos que proporcionarle espacio suficiente para desarrollar su comportamiento y que este no afecte al resto de los animales que habitan en el.

Volver al índice de la guía